Adolescentes emocionalmente inteligentes y la relación con sus padres

 En estos tiempos, donde los jóvenes están pegados a sus smartphones y siempre permanecen conectados, y los padres están llenos de ansiedad por el bienestar de sus hijos, ¿cómo podemos fomentar conexiones sólidas y de apoyo? ¿Cómo pueden los padres conectarse mejor con sus hijos? ¿Cómo podemos hacer que la crianza sea un poco menos estresante? ¿Y qué es la inteligencia emocional y cómo accedemos a ella? Estas son las enormes dudas que nos asaltan a todos los padres.

 

Desde Youthcampseñalamos que todo comienza por aceptar las emociones y abrir el corazón. Una situación muy casualque se da en muchas familias es esta: Pablo es un niño de 11 años al que generalmente le gustaba estar activo, pero un fin de semana sus emociones se salen de control. Un concierto, un partido de fútbol y una visita familiar a casa de sus tíos significa no tener tiempos para sí mismo. Y así él se lo hace saber a sus padres con una rabieta y a través de quejas constantes.

 

Su padre mantuvo la calma durante la mayor parte del fin de semana, pero al final no pudo evitar hablar con su hijo y darle un consejo paternal: ‘Te has pasado todo el fin de semana hablando sobre lo ocupado que estás y sobre la falta de tiempo. Tal vez necesites abandonar alguna de las actividades para no sentirte tan estresado’. Sin embargo, el desaliento de Pablo continúo.

 

Mientras, la madre de Pablo se decantó por emplear una táctica diferente. Ella tenía una corazonada sobre que algo más estaba molestando a su hijo y decidió hablar con él: ‘Cuando hablas parece que te pasa algo más grande. ¿Qué es lo que te preocupa?’. Y ahí Pablo consiguió reaccionar y abrirse: ‘Tengo que hacer una presentación en el colegio frente a toda la clase y no tengo tiempo de prepararla. Todos se reirán de mí y va a ser horrible’. A esto su madre le respondió: ‘Dar una charla frente a otros puede ser estresante, por lo que tiene sentido que te sientas así y comprendo lo que te ocurra’.

 

En este momento, Pablo se sintió aliviado porque su madre había comprendido cómo se sentía. De hecho, su madre había desbloqueado el problema para él y juntos habían reflexionado sobre cómo se sentía. Mientras el padre de Pablo se centró en su comportamiento y respondió en base a él (con consejos bien intencionados sobre su comportamiento futuro), mientras que su madre se centró en los sentimientos que pudieran provocar ese comportamiento en su hijo y actuó como un posible conductor de las emociones de su hijo.

 

No obstante, los padres emocionalmente inteligentes no pasan por alto el comportamiento de los niños y les permiten hacer lo que les plazca. Hay veces que es necesario enfocarse en el comportamiento del jovensi este no es correcto. Un niño que muestra una actitud grosera en público debe ser reprendido por su conducta y se le deben explicar en términos muy claros que esos modales son inapropiados. Sin embargo, existen momentos en los que los padres deben ser más inteligentes y mirar más allá de lo obvio. En estos casos, se deben poner en marcha conductas para lograr el entendimiento de lo que le está pasando a su hijo, así como para ayudar a entender y manejar mejor sus emociones.

 

4 CARACTERÍSTICAS DE LOS PADRES EMOCIONALMENTE INTELIGENTE

 

Entonces, ¿qué hace a un padre emocionalmente inteligente? Los padres emocionalmente inteligentes tienen cuatro características en común:

 

  1. Escucha más y juzga menos. No hay nada mejor que ser entendido. Por ello, los padres que operan desde una mentalidad emocionalmente inteligente es más probable que escuche a sus hijos cuando las emociones den muestras de estar latentes, intentando acceder a lo que de verdad esté pasando en lugar de reprender su comportamiento y apostar por entenderlo.

 

IMPACTO: Más abiertas y mejores relaciones.

 

  1. Acepta las emociones fuertes. Cualquiera que viva con adolescentes sabrá que las emociones pueden escalar muy alto. Ellos pueden decir las peores cosas posibles de cada uno. Unas veces sobre otros y otras veces sobre ti. Diez minutos después de decir las cosas más hirientes, pueden estar abrazando a la persona víctima de su ira, frustración o ansiedad. Los padres emocionalmente inteligentes saben que los sentimientos deben expresarse en lugar de ser reprimidos, pero hay que enfocarlos y ayudarlos a gestionarlos antes de expresarlo.

 

IMPACTO: Una expresión saludable de las emociones.

 

  1. Centrarse en el presente. La mayoría de los padres se enfocan legítimamente en el futuro. Nos centramos en la tarea que debe entregarse mañana; en la lavadora que hay que poner; la comida que hay que cocinar… Eso es parte de la vida cotidiana. Los niños generalmente se enfocan en el aquí y ahora. Eso, por supuesto, puede ser frustrante para una madre o un padre orientados hacia el futuro y orientados hacia las tareas. Sin embargo, cuando bajamos la vista, es más probable que aprendamos cómo se sienten los niños y, lo que es más importante, como ayudarlos a entender y manejar sus estados de ánimo y emociones.

 

IMPACTO: Familias más felices y menos estrés en casa.

 

  1. Usa las reglas en lugar de sus estados de ánimo para determinar la disciplina. Algunos padres disciplinan de acuerdo a sus estados de ánimo. Si se sienten bien, dan a los niños mucha indulgencia. Si se sienten mal, entonces reprenden a sus hijos por cada pequeño error. Es mejor atenerse a las reglas impuestas por la familia y la casa. Eso te hace más predecible, algo que los niños realmente anhelan.

 

IMPACTO: Una paternidad más consistente