Niños pensadores: trabaja su inteligencia emocional, su pensamiento crítico y lateral

Para que los jóvenes prosperen en el mundo actual es necesario que aprendan a pensar. No obstante, no hay un consenso claro sobre cómo hacerlo o qué es lo mejor para el futuro de los niños. Lo que si es cierto es que, si queremos que nuestros hijos tengan mentes flexibles que puedan absorber fácilmente nueva información y responder a problemas complejos, debemos desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico. Eso es lo que asegura el profesor Brian Oshiro y en lo que estamos de acuerdo desde Youthcamp.

En la vida adulta todos tenemos que lidiar con preguntas que son mucho más complicadas que las que se encuentran en un examen con respuesta múltiple. Por ello, necesitamos darles a nuestros hijos, sobrinos o alumnos la oportunidad de lidiar con preguntas que no necesariamente tienen una respuesta correcta.

¿Cómo podemos entonces enseñar a los niños a pensar críticamente desde una edad temprana? Fácil, podemos hacerlo a través de una habilidad innata de los pequeños: hacer preguntas.

1. Pregunte más cómo y por qué. Ante cualquier pregunta hay dos posibles respuestas: la más rápida que da un falso sentido de seguridad, pero de conocimiento superficial y otra más profunda que hace que los niños tengan que ir más allá de los hechos y realmente pensar en un tema y sus efectos. Las preguntas de localización brindan a los jóvenes la oportunidad de conectar cualquier conocimiento que tengan con algo personal, con sus vidas.

  1. Ante cualquier afirmación, podemos preguntar cómo sabes esto o cómo estás tan seguro. Así los niños se ven obligados a proporcionar algún tipo de evidencia y ser capaces de defender su respuesta contra algún ataque lógico. Responder a preguntas como éstas requiere que los jóvenes reflexionen sobre sus afirmaciones y evalúen de dónde obtienen su información y la veracidad de sus fuentes.
  2. Tú perspectiva es diferente a la de otras personas. Es importante ayudar a que los niños se den cuenta de las prioridades y preocupaciones de los demás, así como tratar de entender sus perspectivas. Todos ellos conceptos esenciales de la resolución creativa de problemas.

4. Pregúntales cómo pueden resolver el problema. Responder a esta pregunta requerirá que los niños sinteticen todos sus conocimientos sobre el tema y barajen una variedad de enfoques con los que poder abordar la causa.

Para pensar de forma crítica, no tenemos que ser unos expertos en el tema. Como padres, familia o educadores basta con enseñarles a pensar por ellos mismos. Nuestra función será formular las preguntas, escucharlos y orientarles. El pensamiento crítico no es solo para los jóvenes, por supuesto. También los padres podemos aprender.